Ficha de Michael Valentine

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Ficha de Michael Valentine

Mensaje por Byakko Hazuki el Dom Mayo 08, 2011 6:40 pm

Nombre: Michael Valentine

Sexo: Varón

Profesión: Estudiante

Habilidad: Memória Muscular Adaptativa (Habilidad de reproducir perfectamente cualquier acción física tras haberla presenciado una vez)
Spoiler:
- Nivel 1: Es capaz de mimetizar cualquier movimiento corporal que vea, repitiéndolo con exactitud. Si la realización del movimiento requiere ciertas cualidades físicas (por ejemplo, para saltar 3 metros a lo alto se requiere cierta fuerza en las piernas) que el usuario no tiene, su réplica quedará limitada a las cualidades que él tenga (si sus cualidades físicas le permiten saltar únicamente metro y medio, no saltará más de metro y medio).
- Nivel 2: Es capaz de adaptar su cuerpo a la réplica a realizar, de modo que, aunque su cuerpo físicamente no varíe, puede ganar potencia o masa muscular, capacidad pulmonar, elasticidad, etc mientras realice la réplica del movimiento. Después, sus cualidades físicas volverán al nivel normal. Esto se limitará a las cualidades humanas, no sobrehumanas. (Por ejemplo, si ve a un corredor de 100 metros lisos y él intenta correrlos, su cuerpo se adaptará automáticamente permitiéndole correr los 100 metros, o si ve a un levantador de pesas de 120kg haciendo lo propio, levantando nosecuantos kilos de peso, será capaz de levantarlos aunque su cuerpo no adquiera la masa muscular visual que tiene el levantador. Por el contrario, si ve a alguien usar supervelocidad o superfuerza no podrá mimetizarlo, ya que estas cualidades no son a nivel muscular y físico)
- Nivel 3: Debido a que su poder consiste en el plagio de las acciones y reacciones de los músculos, tendones y similares de el cuerpo, significa que comprende y sabe como estos funcionan. Esto le permite, al ver a una persona comenzar un movimiento, intuir como va a continuar o que va a realizar después en base a la acción del cuerpo de la otra persona. Aun así, es mera y simple intuición y, si hay varias posibilidades, deberá elegir una. Por ejemplo, si está peleando con alguien y ve al rival inclinar levemente el peso sobre una de sus piernas, podrá intuir que va a dar un paso, que va a lanzar una patada con la otra pierna o que va a avanzar par dar un puñetazo. Deberá esperar más tiempo, a que se concrete la contracción de músculos y tendones, para precisar el movimiento que va a realizar. Por ejemplo si, tras ver que carga el peso en una pierna, ve que inicia el movimiento de adelantar un brazo, sabrá que va a lanzar un puñetazo y podrá anticiparse al movimiento milésimas de segundos antes de que se realice. Si suponemos que le ataca alguien que use supervelocidad, podrá ver perfectamente el patrón de movimiento del rival y podría actuar en consecuencia para anticiparse, pero debido a la elevada velocidad del rival es muy probable que su evasiva no funcione o que se limite a un torpe retroceso, o que reciba el golpe de forma menos directa… el caso es que, por mucho que “prevea” el movimiento, no tiene tanta velocidad humana como para evadirlo limpiamente. Por ende, al ser capaz de saber/intuir cual va a ser el movimiento de la persona a mimetizar, también es capaz de mimetizar su movimiento milésimas de segundos despues de que este lo esté realizando, haciendo que parezca que lo hace exactamente al mismo tiempo, pero en realidad es levemente posterior.

Nick: Byakko Hazuki

Edad del Personaje: 20 años – 14 de febrero

Localización: norteamericano de nacimiento. Actualmente vive en Cádiz, Andalucía.

Moral: Neutral

Aspecto físico:
Spoiler:
De pelo largo y oscuro, ojos marrones pero “vacíos”, fríos, carentes de expresión o sentimiento alguno, igual que su rostro. Es difícil saber lo que piensa o lo que siente, ya que no suele dejar que se perciba. Es de estatura media, alrededor de 1,73 y de constitución delgada, aunque fibrosa. De aspecto atlético y deportista, no está musculoso ni cuadrado, pero no es un delgaducho, se le marcan levemente los músculos del cuerpo. Su piel es clara, casi llegando a la palidez, pero manteniendo un poco de tono. Suele vestir ropajes de tonalidades oscuras, normalmente negra o de azules oscuros, teniendo preferencia también por estéticas que incluyan dichos colores. Tiene un par de piercings en el labio inferior y uno en la oreja. También lleva unas gafas de cristales no graduados… es decir, no necesita las gafas para ver, pero las lleva igual. Su rostro recuerda al de un niño por los rasgos y al no tener barba ni ningún tipo de vello facial, por lo que si no fuese por la altura seguramente se le confundiría con un crío.

Aspecto psicológico:
Spoiler:
Es una persona muy fría y distante. No deja que se perciban sus sentimientos o pensamientos y siempre mantiene una actitud totalmente neutral ante todo, sea bueno o malo, como si se tratase de un robot o máquina.

Sufre de manía compulsiva, por lo que sigue unos patrones de actuación y de organización fijos para prácticamente todo. Por ejemplo, las películas las tiene ordenadas por el actor de sobrenombre (por ejemplo, películas donde el papel “gordo” es de bruce willis, o películas donde ese papel es de Anthony Hopkins, etc) y dentro de cada actor las ordena cronológicamente de las que hizo primero a las que hizo después.

A la hora de cocinar, sigue unos patrones fijos, como poner a calentar agua, mientras se calienta preparar TODO lo que va a necesitar para el plato en cuestión, colocarlos en ciertos puntos exactos de ciertas formas concretas para usarlos en el momento adecuado. Estos ejemplos se extienden a gran parte de las cosas que hace en la vida y si algo se le varía en su orden o rutina se siente incómodo y molesto, pudiendo llegar a ponerse antipático si se insiste en modificársele esos patrones contra su voluntad.

También sufre de patología del sueño, por lo que duerme poco o mal según el día, aunque eso no le imposibilita para realizar bien su trabajo, los años conviviendo con la patología le han permitido asimilarla y está acostumbrado a las escasas horas de sueño.

No suele intimar con la gente ni permitir que se acerquen demasiado a él, ya que confía poco en los demás.
Es del tipo de personas que dice lo que piensa si quiere decirlo, sin importarle que su opinión o pensamiento pueda ofender a otros. Dice las cosas tal y como las ve y las piensa, sin cuidar en el lenguaje que usa y en ocasiones incluso usando un lenguaje fuerte a propósito, con la intención de que quede totalmente claro su punto de vista.

No es violento, pero no suele cortarse un pelo en dar 3 palos a alguien que se lo busque más de la cuenta. Aun así, salvo en casos extremos, suele poner sobre aviso antes de pasar a cualquier tipo de agresión física, por lo que es raro que entre en conflicto.

Una de sus obsesiones es la de saber. Sí, saber, en general. Le gusta saber cosas, saber cómo funcionan y por qué funcionan así, o por qué ocurren así. Debido a eso, tiene gran curiosidad respecto a cualquier cosa sea científica o no (tanto temas del funcionamiento del cuerpo humano o leyes de la física como temas sobrenaturales, de magia, costumbres, folclore, esoterismo, etc). Esto, tiene el problema de que suele exasperarse y alterarse cuando algo escapa a su comprensión o directamente no tiene forma de ser explicado.

Historia:
Spoiler:

- Infancia
*El sol lanzaba sus primero rayos a través de la ventana del dormitorio de Michael. Este, se revolvía levemente al percibir como la molesta luz le impactaba en el rostro, dejando escapar un leve y somnoliento gruñido a modo de queja. Apenas unos segundos después, su padre abría la puerta del dormitorio*

- “Vamos grandullón, es hora de ir a clase”

*Michael volvió a lanzar un sonido de molestia ante el segundo elemento que le imposibilitaba el disfrutar del sueño*

- “No hay gruñidos que valgan, arriba”

*Dijo su padre al tiempo que se acercaba a la cama del chico, zarandeándolo levemente por el hombro para hacer que espabile*

- “No quiero ir a clase….”

*Musitó el crío a modo de queja, sin abrir aun los ojos siquiera*

- “Ni yo a trabajar, pero es lo que hay, cada uno tenemos nuestras obligaciones, así que…”

*El padre de Michael se levantó y fue a la ventana, abriendo las cortinas, lo que provocó que la luz en su totalidad inundase el dormitorio y Michael volviese a emitir un quejido*

- oO{… ¿qué me tocará aguantar hoy?...}

*Pensó Michael mientras se incorporaba en la cama, frotándose levemente un ojo para intentar quitarse de encima el cansancio y el sueño. Su padre abandonó el dormitorio para ir a desayunar. Michael se levantó, fue al baño, se aseó y volvió a su dormitorio para vestirse. Una vez hecho, tomó la maleta y bajó a la cocina para desayunar. Su madre le recibió con una agradable sonrisa, como solía hacer*

- “ohayou gozaimasu~~”

*Le dijo al chico con tono casi musical en la lengua materna de esta, pues era hija de japoneses que se fueron a vivir a América cuando ella era pequeña*

- “Ohayou….”

*Dijo Michael con ese tono apagado que venía teniendo desde hace un tiempo*

- “Anda hijo, menuda carita me traes últimamente… venga, a desayunar que vas a llegar tarde”

*Le dijo mientras negaba levemente. Michael desayunó con la rapidez que le caracteriza comiendo, casi como si devorase los alimentos sin masticarlos, como si no le hiciese falta. En realidad, simplemente era que masticaba rápido por naturaleza. Una vez terminado el desayuno, tomó la maleta y se dirigió a la puerta de la casa, siendo el primero en salir del hogar*

- “Ittekimasu….” [Me voy]

- “Itterashai~~” [Vuelve bien~~]

- “Ten un buen día”

*Despidió a su madre y su padre, los cuales le despidieron cada uno a su modo respectivamente. Michael caminó con la lentitud y tranquilidad que siempre suele tener, que da la sensación de pasotismo, camino al colegio. Estando ya cerca, pudiendo vislumbrar la entrada desde su posición, vio a los que él solía llamar “los 4 payasos de siempre” hablando y riendo, hasta que uno de ellos miró en su dirección y con un gesto de cabeza avisó a los demás de que él llegaba. Michael cerró levemente los ojos sin dejar de caminar. Sabía perfectamente que, como siempre, iba a ser una mañana larga*

Spoiler:
- Adolescencia

*La noche caía sobre la ciudad. Michael salía de la escuela de artes marciales en la que llevaba ya unos años apuntado, desde que vio en su buzón un panfleto que anunciaba una escuela en una zona bastante decente de la ciudad. Su padre accedió a dejar que se apuntase, pero resultó ser un timo, un método de engañar a gente haciéndole creer que aprendían a defenderse, así que Michael lo dejó. Aun así, decidió encontrar una escuela adecuada. Finalmente, encontró una en una de esas zonas pobres y de mala apariencia de la ciudad. Debido a la localización, era bastante barata, pero era mejor que la que enviaba panfletos a las casas, así que decidió quedarse.

Para sorpresa de muchos, incluido él, se le daba bastante bien. Apenas veía un movimiento y era capaz de repetirlo casi rozando la perfección técnica. Necesitaba condicionamiento físico para mejorar del todo, pero su capacidad de aprender y de asimilar los conceptos y patrones del movimiento del cuerpo era increíble. Le pasaba igual en todos los deportes que practicaban en clase de educación física, por lo que los pocos que le hablaban y la misma profesora le decían que debería dedicarse a ello, al deporte, ya que se le daba muy bien. Él solía hacer caso omiso de estas recomendaciones. Le gustaba el deporte, pero no quería hacer eso. Como hobbie estaba perfecto y como forma de estar sano, pero él quería algo más, algo que requiriese más conocimientos de los que podría aportarle el dedicarse al deporte. Quería estudiar medicina, y estaba a apenas un par de años de entrar a la universidad y abandonar el instituto.

Apenas salió de la escuela, comenzó a correr a trote por las calles, haciendo algo de footing, encaminándose a un parque cercano. Era tarde, pero por suerte sus padres se habían ido a un viaje de negocios, estaba solo unos días y podía permitirse adaptarse a los horarios que quisiese.

Al llegar al parque, allí estaba Emily, calentando, esperándole. Emily era una chica de su misma clase, la única chica que se atrevía… o más bien que tenía interés, en hablarle. Era algo totalmente opuesto a Michael, alegre, enérgica, habladora, afectiva, amiga de todos… y la única persona a la que Michael permitía atravesar el inexpugnable muro que tenía a su alrededor para que se acercase un poquito más a él… aunque tampoco más de la cuenta. La gente solía hacer comentarios del tipo que eran tan diferentes que serían una pareja genial. A Michael solía molestarle este tipo de comentarios, pero Emily se lo tomaba con humor*

- “Llegas tarde. ¿Te dieron fuerte y tuviste que esperar a recuperar la conciencia para venir?”

*Preguntó Emily con tono bromista, mientras caminaba hacia Michael haciendo los últimos calentamientos*

- “Más o menos”

*Dijo Michael ladeando levemente la cabeza, mostrando un moratón del tamaño de una pelota de tenis en su mejilla derecha, fruto de un golpe recibido entrenando. No se había desmayado, pero sí que le habían dando bien*

- “ooooh, pobrecito”

*Dijo Emily, acercándose y plantándole un fugaz y suave beso en donde tenía el morado a modo de hechizo de curación. A Michael le molestaban este tipo de actitudes que tenía Emily con la gente, entre otras cosas porque eran totalmente inesperadas, sorpresivas y no sabía qué hacer. Le dejaba totalmente desconectado. Aun así, no le decía nada. Se limitaba a quedarse callado desviando la mirada. Tras unos segundos, volvió a mirarla y habló*

- “ikkou….” [Vamos]

*Emily asintió, acostumbrada ya a la costumbre de Michael de, en ocasiones, usar palabras en la lengua de su madre y sabiendo, por el contexto, lo que significaban en ocasiones. Ambos comenzaron a correr a un ritmo aceptable, sin ir a toda pastilla pero procurando que el ejercicio fuese útil.

Solían quedar para ir a correr después de que Michael saliese de entrenar. Esta costumbre solía traerle problemas con su madre, que siempre le recriminaba lo tarde que salía de entrenar, que no eran horas ni de cenar ni de acostarse, menos aun entre semana. Él siempre pasaba de decirle que en realidad salía más temprano, pero que quedaba para ir a correr. No es que quisiese ocultarle a su madre que quedaba con una chica, es que realmente la bronca le iba a caer igual, así que pasaba de dar detalles si el resultado era el mismo. Además, estaba seguro de que, además de la bronca, su madre le haría un interrogatorio exhaustivo sobre la chica, ya que siempre estaba dándole la tabarra con que se echase novia.

Cuando ya llevaban alrededor de 30 minutos corriendo, el móvil dentro de la mochila de Michael sonó, coincidiendo con que se acercaban a una fuente que había en el camino, en otro de los parques por los que habían pasado en su carrera*

- “Cógelo, aprovecharé para beber mientras hablas”

*Dijo Emily dirigiéndose a la fuente. Mientras, Michael paró a pocos pasos de ella y rebuscó el móvil en su mochila, descolgando y llevándolo a su oreja*

- “Moshi-moshi… aa… [¿Diga?..si…]...si, soy yo….si….*Michael frunció el ceño* si…¿por qué pregunta?...”

- “¿hm? *Emily dejó de beber y se giró hacia él, acercándose un poco, ladeando la cabeza al verle fruncir el ceño* ¿qué ocurre?”

*De repente, Michael abrió mucho los ojos. Sus pupilas se encogieron hasta casi ser un pequeño punto en el iris y su boca se abrió de forma automática ante lo que acababa de oír al otro lado del teléfono. Sin mediar palabra, dejó caer el teléfono y echó a correr*

- “¡Michael! ¡Eh, Michael!”

*Gritó Emily mientras veía que se alejaba. Cogió el teléfono y comenzó a seguirle mientras se lo llevaba a la oreja para comprobar que ocurría. Apenas le hizo falta preguntar. Quien estaba al otro lado preguntaba si seguía alguien al otro lado y repetía la información que le acababa de dar a Michael. La chica tuvo la misma reacción en el rostro que segundos antes tuvo Michael, antes de colgar el teléfono y tratar de seguirle.

Michael corría como nunca antes lo había hecho. Ni siquiera se paraba a esquivar o rodear vallas o coches aparcados que se cruzaban en su camino. Directamente saltaba por encima de ellos. Nunca antes había practicado nada parecido al parkour, ni siquiera le resultaba algo de su interés. Simplemente había visto videos y similares, pero nada más… y de repente se daba cuenta de que era capaz de corretear por la ciudad como un mono, saltando y escalando muros y barreras como si fuese lo más normal del mundo… Pero realmente estaba demasiado ofuscado con la noticia que acababa de recibir como para centrarse en esto, lo único que quería era llegar al hospital.

Emily trataba de seguirle pero, para su sorpresa, Michael andaba saltando por encima de todo lo que le impedía el avance, cosa que ella no era capaz de hacer, por lo que en unos segundos lo perdió de vista, pero le daba igual, sabía perfectamente a donde se dirigía.

Michael llegó al hospital con el corazón en un puño, pulso y respiración acelerador. En su vida había corrido tanto y tan rápido. Se apresuró hacia la mesa de recepción, casi dejándose caer en esta*

- “John y Misako Valentine, ¡¿donde están?!”

*Preguntó mientras la recepcionista, con total tranquilidad, se puso a buscar los datos. Michael estuvo a punto de abofetear a la mujer por lo tranquila que estaba, pero se contuvo. Tras indicarle esta la sala donde estaban, corrió hacia las escaleras y las subió de 2 en 2. Atravesó los pasillos del hospital casi como un destello hasta encontrar la habitación en la que estaban y quedó parado frente a la cristalera de la habitación de estos, viéndolos tumbados, inconscientes, entubados y vendados. En ese momento, un médico salía de la habitación*

- “Tu debes de ser el hijo…. *adivinó, más por la expresión con la que miraba a través del cristal que por otra cosa* Lo siento mucho chico… *negó levemente con la cabeza, mientras pensaba como podía dársele a un chico una noticia así sin que fuese brusco o violento* Pero por mucho que hagamos… sus órganos están demasiado dañados… Lo único que los mantiene vivos ahora mismo es la maquinaria… y aun así, es casi improbable que siquiera lleguen a despertar… Lo siento mucho”

*Fueron las palabras finales del médico antes de alejarse. Michael quedó apoyado en la cristalera de la habitación de sus padres, mirando fijamente en dirección a estos. Unos segundos después llegó Emily, la cual respiraba de forma tan acelerada como Michael cuando llegó. Sin decir nada, se acercó a él y le puso una mano en su hombro, sin saber muy bien que decir. Michael no hizo nada, quedó apoyado en el cristal, aunque ahora no miraba hacia sus padres, más bien tenía la mirada perdida.

Al parecer, los temas laborales de sus padres se habían cancelado, algún problema con proveedores o algo similar. Debido a esto, adelantaron el viaje de vuelta a la ciudad. Ya en la ciudad, y a punto de llegar a casa, un grupo de chiquillos borrachos conducía a gran velocidad por las calles. El resultado era obvio.

Ahora, estaba totalmente solo, y lo que es peor, no había tenido oportunidad de despedirse de ellos. Por suerte, y aunque no fuese demasiado consuelo, tenía a Emily.

De repente, se giró hacia ella, la rodeo con los brazos y la acercó a él, apretándola en un abrazo al tiempo que enterraba la cara en su hombro, en silencio, sin decir nada. Ella quedó boquiabierta un instante, sorprendida, pero apenas un segundo después le rodeó con los brazos y le acarició la cabeza, tratando de darle, de algún modo, alivio, aunque ella misma sabía que de poco serviría*

Spoiler:
- Madurez
*En algún lugar de Cádiz, en la azotea de un edificio, un joven de 20 años observa la ciudad. Por algún motivo, recapitula su vida. Recuerda cuando fue objeto de burlas y abusos en el colegio, como en el instituto, tras aprender algo de artes marciales, consiguió acabar con dichos abusos a pesar de que le costase algunos castigos y broncas por meterse en peleas, como conoció a Emily, como sus padres murieron, como dejó algo de lado los estudios, provocando que la nota no le diese para sus estudios y dedicandose a vivir de la indemnización mensual por la muerte de sus padres, como Emily se había largado a Alemania a continuar sus estudios y como se había mudado a Cádiz para ver si allí conseguía alejarse de los malos recuerdos y comenzar de nuevo. Y ahí estaba. Había retomado los estudios, en este caso un grado superior de técnico de laboratorio en una escuela privada, para tratar de acceder a la universidad despues, usando esa misma indemnización por la muerte de sus padres, y tenía intención de conseguir su objetivo.
Unos minutos después, se incorporó. Ya era hora de volver a casa. Tomó aire lentamente con los ojos cerrados. Lo dejó ir igual de lentamente, de forma sonora. Abrió los ojos y comenzó a correr, saltando a la azotea que tenía en frente de forma ágil. No sabía cuando ni como había aprendido a hacer ese tipo de proezas, pero el caso es que sabía, así que… Había que aprovecharlas.
Unos minutos después, estaba descolgándose por la fachada de su edificio hasta la ventana de su casa. Una vez en esta, la toqueteó levemente aplicando un truquillo que había aprendido, de modo que aunque estuviese cerrada por dentro podía abrirla desde fuera. Una vez abierta, se deslizó al interior y volvió a cerrar. Era hora de cenar y de esperar al nuevo día*

Idiomas: Ingles (por parte de su padre), japonés (Por parte de su madre) y español (por vivir en españa)


Última edición por Byakko Hazuki el Dom Mayo 08, 2011 8:38 pm, editado 2 veces

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Re: Ficha de Michael Valentine

Mensaje por Byakko Hazuki el Dom Mayo 08, 2011 6:41 pm

bueno....aquí puse mi ficha... espero ni haberla cagado ni haber hecho algo demasiado extenso ni haberme flipado con el poder y todo eso. cualquier cosa...pues nada, se me dice/sugiere/aconseja/ordena y lo corrijo

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